domingo, 13 de septiembre de 2015

LA GUERRA DE LOS MUNDOS


Pau Gasol lo consiguió. El pívot de Sant Boi quiso pasar a cuartos y dejar a una combativa Polonia en el camino. Con tanto pundonor como calidad, cuando peor pintaban las cosas para el combinado español, nuestra eterna estrella aceptó que Gortat le sacara de la zona y como si del mejor Navarro se tratara, acribilló a su rival con un inédito 6 de 7 en triples. Asombroso. Brutal. Nadie podía pararle, igual que en aquel tercer cuarto de la final olímpica en Londres, porque cuando Pau quiere ganar, la victoria casi siempre llega, tras hacer temblar a todos los oponentes.


A sus 35 años, el 16 de los Bulls ha vuelto a demostrar que sus fundamentos y su hambre de medalla siguen intactos. 23 puntos, 7.8 rebotes y 2.2 tapones por partido así lo corroboran. Ahora espera la imbatida Grecia de Spanoulis y Antetokounmpo, pero mientras Gasol siga siendo el líder, pasar de ronda, afortunadamente, será la principal opción.


Algo parecido se puede aplicar a otros dos extraterrestres: Leo Messi y Cristiano Ronaldo. El primero porque volvió a decidir un encuentro parejo en el Calderón (tras una semana sin entrenar), y el segundo porque alcanzó su catarsis gracias al Bale más altruísta, anotando 5 goles en Cornellá que le sirvieron para situarse como máximo goleador histórico del mejor equipo de todos los tiempos.


Lille, Madrid, Barcelona y, por último, Rímini. Y es que el circuito Marco Simoncelli de Misano esperaba de amarillo la victoria de su ídolo, un Valentino Rossi que aunque finalmente no consiguió subirse al primer cajón del podium (finalizó quinto), se alió con la lluvia y la historia para disparar la diferencia con Lorenzo hasta los 23 puntos. 


Hasta dos fueron los cambios de moto de los pilotos debido a la lluvia, y tras uno de ellos, el 99 se fue al suelo, despertando los vítores en la grada y dejando al 46 más cerca de su décima corona mundial. Marc Márquez ganó la carrera, pero la realidad es que las yamahas se disputarán el Campeonato de aquí al final. ¿Se imaginan una última curva así en Valencia?



lunes, 7 de septiembre de 2015

VISTO PARA SENTENCIA


Puede que éste sea el final. Ésa es la sensación que tuvimos todos cuando vimos caer a Rafa Nadal de esa forma en Nueva York. El héroe de tantas y tantas veces, el jugador incansable, el deportista diez, la mente inquebrantable, todo quedó reducido a cenizas tras la remontada histórica de Fognini en el US Open. Nadal nunca había desaprovechado una ventaja de dos sets y, precisamente, en ese fatídico partido dejó dos mangas iniciales de su mejor tenis, un repertorio que fue menguando a medida que aumentaba el tiempo del encuentro.

Es triste ver cómo el mejor deportista de la historia de España y -por qué no- top-5 Mundial junto a Ali, Jordan, Bolt y Phelps, comienza un desplome vertiginoso, difícil de aceptar. Es complicado comprender cómo alguien que ha ganado al menos un Grand Slam durante los últimos 10 años, ahora tan sólo lucha por 'llegar' a la mitad de los torneos, aspirando a estar en el medio, con la medriocridad que va inherente a ello.



Rafa Nadal desbancó al que hasta entonces era el mejor tenista de todos los tiempos, pero aun así la caída de Federer nunca fue pronunciada, siempre fue dosificada con el estilo del genio suizo. En cambio, esta debacle de Nadal se antoja definitiva. Quién sabe, quizá el tenis le dio todo lo que le tenía que dar, quizá la ambición ya no es la misma y el deterioro físico no ayuda, o quizá, simplemente, como pasó con todos los grandes, el Número 1 tiene que pasar ya de realidad a leyenda, cambiando el presente por los recuerdos de aquellos maravillosos años de gloria.

Aun así, el propio gen competitivo con el que contagió Don Rafael Nadal a propios y extraños, nos hace seguir creyendo, por imposible que parezca, en un último renacimiento del de Manacor. Una última ruptura de servicio estrella, contra todo pronóstico, contra todo y contra todos, como sólo él sabe hacer. Porque cuando pensamos en un punto imposible, siempre aparece Nadal deslizándose por la pista y cerrando el puño. Al fin y al cabo, siempre que veamos la arcilla de la tierra batida, ahora y dentro de 50 años, en todas nuestras cabezas resonará la misma frase: "Tócala otra vez, Rafa".


Tras hablar de la agonía de un ídolo, es complicado focalizar este artículo en otros personajes, pero bien es cierto que Gareth Bale y Lewis Hamilton han hecho méritos de sobra para ser los protagonistas de la semana. A pesar de la controversia y de las campañas de desprestigio, la realidad es que el 'Rey de Gales' volvió a ser el protagonista esperado con su Selección, dejando una clasificación histórica para la Eurocopa de Francia a un paso, virtualmente vista para sentencia.


Y con respecto al piloto británico, su séptima pole consecutiva llegó de la mano de su séptima victoria del curso, y es que hoy por hoy, a pesar de que en Fórmula 1 la proporción piloto-coche sigue siendo un 20-80, Lewis Hamilton está muy por encima del resto, y aunque aún restan 8 pruebas, el bicampeón del mundo tiene sentenciado el Mundial.


Lo que empieza con Nadal bien puede terminar con Gasol, y efectivamente, nuestro jugador de baloncesto más laureado y los suyos siguen buscando una nueva identidad en el Eurobasket de Alemania, integrando a Mirotic en un esquema a caballo entre lo que quiere el tetracampeón Real Madrid (Llull, Chacho y Rudy por encima de los pívots), y lo que, evidentemente, siempre ha caracterizado a esta Selección, reportando infinitos éxitos: el juego para Pau Gasol.




















Serbia y Turquía han sacado a relucir el comportamiento más visceral de este grupo. Ahora sólo falta que, progresivamente, Scariolo de con la tecla y pueda vertebrar los andamiajes del equipo para que, en el momento justo, podamos decir que estos chicos son nuevamente campeones de Europa.
Sólo el tiempo dirá cuál es el límite, aunque a estas alturas el adiestramiento no supone nada, ya que la voluntad lo es todo. La voluntad de volver a reinar...

lunes, 31 de agosto de 2015

DOMINIO PREMATURO


Jorge Prado lo hizo. El niño maravilla (Assen mediante) es nuevo campeón de Europa de motocross, en la categoría de 125cc y con tan sólo 14 años. Una hazaña sin parangón en la historia y merecedora del mayor de los reconocimientos. Aún así, el eco mediático de la noticia ha sido mínimo, y la realidad es que probablemente el motocross sea un deporte que no venda lo suficiente, pero para este espacio es obligatorio entregar la portada a un deportista único en su especie, que está revistiendo con oro las paredes que encierran los fundamentos de las dos ruedas de tacos.


La magnitud de la corona de Prado es aún mayor si tenemos en cuenta que era el favorito antes de comenzar el Campeonato, a pesar de ser superado ampliamente en edad por otros pilotos.

Con la confianza plena de una marca puntera como KTM y a las órdenes del mejor piloto de la historia (Stefan Everts), el '61' augura el mejor futuro posible para el deporte español y, ojalá, sus prematuros logros sirvan para captar la atención de más aficionados que, inmersos en el 'efecto Márquez' o apáticos con el 'fenónemo Alonso', pueden ahora ampliar sus registros atendiendo a la joya actual del motor, Jorge Prado García (Lugo, 5 de Enero de 2001). 



Anteriormente a lo acontecido en Holanda, el Nido de Pájaro de Pekín volvió a vibrar con Usain Gold, que arrasó en los 200 y se paseó en el relevo del 4x400, dándole a Jamaica una medalla más y completando una tarjeta personal de 11 oros mundiales (récord absoluto).

Cuando Usain Bolt está de por medio, bien es sabido que la realidad se entremezcla con la ficción, y por eso, visto lo visto en estos Mundiales, los Juegos de Río 2016 pueden suponer un antes y un después en la historia...


En cuanto al fin de semana de fútbol, a menos de 8 horas para el cierre de mercado de fichajes, la realidad es que los dos equipos de Manchester siguen nutriendo la billetera de los equipos europeos. Kevin De Bruyne ha dejado 75 millones de euros en Wolfsburgo y Anthony Martial, 80 en Mónaco. Llama la atención la desesperación que implica estos movimientos in extremis

Al fin y al cabo la culpa es de Pellegrini y Van Gaal, dos técnicos trasnochados incapaces de hacer competitivas dos plantillas completas antes del verano. En el caso del técnico del United, además su mediocridad se antoja directamente proporcional a su mezquindad, ninguneando a gente como De Gea o Valdés mientras busca obtener un rédito. El aspecto positivo que encierra este conjunto de sinsentidos, es que mientras el entrenador holandés siga en Manchester, el resto de estrellas del mundo podrán seguir consiguiendo renovaciones a su costa. Sergio Ramos y Neymar bien lo saben...


En definitiva, sea cual sea el desenlace del mercado, quiero confiar en que el Real Madrid de una temporada a Keylor Navas. Su trabajo y constancia así lo merecen, del mismo modo que igual lo merece la calidad de David de Gea, pero el hándicap del portero del United es su entrenador, y ante eso, Florentino Pérez no debería entrar. Sería un error.

Antes de finalizar esta nueva entrega de Los Lunes del Imparcial, es obligatorio adjuntar el Informe Robinson que se realizó sobre el Número 1 de esta semana. El responsable de dos palabras que resuenan con fuerza en el mundo del motocross... 'DOMINIO PREMATURO'.
Con todos ustedes... Jorge Prado. Pasen y vean.




lunes, 24 de agosto de 2015

USAIN GOLD


 'Número uno en el deporte se es por ganar medallas y campeonatos como éste.' Usain Bolt.

64 días después vuelve a sonar la música de Los Lunes del Imparcial. Un tiempo de vacaciones que llegó a su fin tras los 9 segundos y 79 centésimas que tardó Usain Bolt en batir a Justin Gatlin y deleitar al respetable, una vez más, entre los vítores inagotables de aquella afición del Nido de Pájaro de Pekín, aquel templo que en 2008 comprendió y asimiló quién era el verdadero hijo del viento.




Entre tanto, dejando al Número 1 de la semana a un lado, es necesario recordar la hazaña de alguien que bien sabe lo que es silenciar a la afición asiática, sí, Carolina Marín y su segunda corona mundial. Un logro majestuoso para el deporte español -y europeo- así como para todos aquellos que decidieron alguna vez elegir el bádminton como deporte predilecto. Sin duda, a partir de ahora ya no será raro ver más centros deportivos volcados con esta disciplina de raqueta cuyo progreso se antoja ascendente. Gracias Carolina.


Y hablando de talentos extraordinarios, esta portada inaugural de la temporada no puede ni debe olvidar el monumental triunfo de Miguel Ángel López, el nuevo campeón del mundo de 20 kilómetros marcha que, tras una hora, 19 minutos y 14 segundos de exhibición, enmarcó para siempre su nombre junto al de los atletas históricos del deporte español, y se erigió como la principal apuesta para los Juegos Olímpicos de Río 2016.


En cuanto al comienzo de Liga, la realidad es que las dos Supercopas (de Europa y España) que precedieron a esta jornada inicial, se quedaron con el interés futbolístico -aún así, chapeau al Sporting-, y es que para el Real Madrid (con Bale en la izquierda, Cristiano alterado y Karim lesionado) la falta de gol es una evidencia, aunque no deben saltar las alarmas. Benítez puede vertebrar los andamiajes de su proyecto sobre una plantilla que se antoja brillante y fiable. El ejemplo del Barça de Guardiola y aquel debut ante el Numancia está en los libros de historia...


Tres nombres quedaron relacionados este fin de semana con la enésima y prescindible cinta de Ethan Hunt, ya que fue Misión Imposible para Vincenzo Nibali despedir su temporada de manera decente, al igual que para Djokovic cosechar el Golden Master en Cincinnati (todos los Master 1000 de la temporada) puesto que Federer sigue marcando sus tiempos, así como para Fernando Alonso remontar el vuelo en "su circuito", Spa.



Con varias competiciones deportivas en su punto de ebullición, los aficionados al baloncesto esperamos incesantemente el comienzo del Eurobasket, porque septiembre siempre sentó bien a nuestra Selección y, a pesar de las 'dudas' en los puestos de 2 y de 3 (Abrines, baja definitiva), las barbas del Chacho, Gasol y Mirotic señalan nuestro camino. Pase lo que pase, el Número 1 estará aquí para contárselo... 



Sed felices.


domingo, 12 de julio de 2015

SIN PENA NI GLORIA


Un simple partido de fútbol en cualquier recreo de colegio sirve para comprobar que el puesto de portero, por regla general, no lo quiere nadie. Ya sea por el pánico al balón o por el miedo al ridículo, lo que está claro es que excepto el último que toca el palo, el resto se siente más feliz por poder marcar goles tras quedar eximido de la responsabilidad de ser guardameta.

Esta evidencia nos obliga a reflexionar, aplicándola al área profesional y mediática del deporte rey en toda su amplitud, y en concreto, a todo lo que rodea un club como el Real Madrid.


Si tomamos como ejemplo la trayectoria de Iker Casillas podemos comprobar cómo su figura siempre ha jugado en otra liga, independiente a la de los jugadores de campo. Los extremos son los que han caracterizado su tarjeta como futbolista e incluso como persona.

En sus comienzos, enmarcado sobre el verde junto a un puñado de estrellas galácticas y una defensa en horas bajas, el joven portero de Móstoles, entonces con unos reflejos brillantes y una madurez prematura bajo palos, aceptó y creyó el papel de santo que se le asignó desde fuera. Si de las estrellas encargadas de materializar el gol se destacaba su pegada, de Iker como portero lo que se destacaba era su aura y la Novena Copa de Europa gracias a su irrupción estelar.


Probablemente este endiosamiento sirvió para tapar carencias y engrandecer aptitudes, así como elevar durante mucho tiempo su motivación y sacar su mejor versión, por lo que también debemos agradecerle sus mejores años, justo cuando empezó a compaginar la capitanía de su club con la de una Selección Española para el recuerdo, única es su especie y campeona del mundo por primera vez.

La ventaja de Casillas tras ganar aquel Mundial es que siendo relativamente joven (29 años) lo había ganado absolutamente todo y no sin falta de protagonismo. Pero el problema era que había que seguir (y más siendo portero) en el nivel que ya se le presuponía (más aún). Entonces fue cuando los primeros síntomas de cierto conformismo con el fútbol comenzaron a quedar patentes en el juego de Iker Casillas, algo lógico en vista de su palmarés pero no a ojos de sus aficionados y, visto lo visto, ni siquiera de él mismo.


Quién sabe si por la falta de entrenamiento o por la ausencia de competencia, el caso es que fue José Mourinho el encargado de dar un toque de atención al guardameta debido a la cifra preocupante de goles recibidos en el inicio de la campaña 2012-13. Y a partir de ahí y de las teóricas filtraciones a la prensa con las que respondió Casillas a su entrenador (perjudicando al equipo del que era capitán), se dio rienda suelta al debate más extremista y encarnizado que se recuerda en la historia del fútbol en torno a un jugador.

El portero quedó -hasta ayer- en el centro de la diana. Propios y extraños comentaban la jugada, la lucha de la meritocracia contra unas rentas de no hace mucho, la lucha del Real Madrid contra el mejor Barça de la historia -y por ende contra la Selección-, pero sobre todo, la lucha de un portero contra la idea que se había formado de él desde fuera, partido a partido, año a año y temporada a temporada.
La eclosión de las redes sociales y su mediática relación con una periodista hicieron el resto...


Si se intenta sacar una visión del conflicto en valor absoluto, sin odio ni devoción de por medio, la realidad es que la élite es la élite, y en un deporte como el fútbol no vale relajarse porque el ritmo es trepidante y la competencia abundante. Un jugador siempre tiene que aspirar a mejorar entrenamiento a entrenamiento (y si no que se lo pregunten al mismísimo Messi). Y en Casillas, probablemente fueron sus tempraneros éxitos y su puesto asegurado lo que, ligado a su buena crítica popular, le hicieron no aspirar a mejorar como sí lo buscaron y encontraron otros homólogos sacudidos desde siempre como Victor Valdés o Diego López. Tres años de indolencia en el fútbol te condenan al ostracismo, sin pena ni gloria, seas quien seas, más jugando en un club de máxima exigencia como el Real Madrid y teniendo por delante los teóricos años de madurez de un portero en este caso.

No aceptar la decadencia sobrevenida (rechazando el ejemplo de un emblema como Zidane) y no querer bajar del pedestal (ni siquiera a nivel económico) ha sido lo que ha condenado a Iker Casillas, alguien del que casi todos fuimos admiradores en algún momento pero alguien también que en sus últimos tiempos ha dejado mucho que desear.


Primero ángel y después demonio, hoy, con Casillas fuera del Real Madrid tras una vida dentro del club, es casi imposible evitar un juicio visceral. Si hacemos memoria echaremos de menos sus logros así como encontraremos esas veces en las que podría haber dado la cara y salir a morir al césped en cada entrenamiento y cada encuentro, olvidándose del resto. Al fin y al cabo Iker Casillas nunca dejó de ser humano, igual que hace 25 años, cuando sin saber a lo que se exponía, fue el último en tocar el palo.

domingo, 21 de junio de 2015

CUANDO LAS BICICLETAS LLEGAN A PARÍS...


Finaliza el curso académico y con él, los resquicios de temporada pendientes de algunas disciplinas deportivas. Es justo ahora, en estos días en tierra de nadie, un momento idóneo para recapitular sobre lo que dejamos atrás, las experiencias aprendidas y el futuro inminente.

Con sólo alzar la mirada por encima de este ordenador, puedo observar un póster en el que los hermanos Gasol pugnan por un balón en el cielo de Nueva York. La historia dice que ese salto ya es emblemático, precisamente porque representa un salto del baloncesto español para el que se llevaban muchos años cogiendo impulso. Miro aquella imagen con la cabeza bien alta y la magia empieza a rodear el instante. De fondo, en el propio ordenador, suena Have You Ever Seen The Rain, una versión ya clásica de Rod Stewart, por lo que de manera inherente, vuelve a mi memoria la voz mítica de alguien que quizá narró ese partido desde algún lugar ahí arriba, gritando aquello de '¿Por qué todos los jugones sonríen igual?'.


Todavía recuerdo un homenaje a Andrés Montes con esa canción, y todavía le doy las gracias por decir antes que nadie que aquel chico lánguido y alargado con grandes dotes sobre el parqué, en realidad era un extraterrestre capaz de llegar hasta cotas inimaginables en la mejor liga de baloncesto del planeta.

Gasol, Pau Gasol. Pronunciar el nombre del mejor baloncestista español de la historia me lleva a su vez a hacer un recorrido en retrospectiva por este espacio llamado Número1blog, en concreto hasta las 18:50 de aquel 24 de Enero de 2015 en el que, él, ET, se sumó a la moda social de conceder 'me gustas', señalando al blog más recóndito sobre la faz de la Tierra e impregnándolo de algo que debe ser capital en todo proyecto, ILUSIÓN.


Ese momento ayudó y mucho a lo que vino después. El afán por buscar historias y experiencias en el periodismo llevó a inaugurar la sección Entrevistas en el Ring, con el enorme privilegio de contar con tres referentes como Carlos Marañón, Antonio Esteva y Jaime Ugarte que, sin dudarlo, se subieron al ring y compartieron su brillante carrera periodística, dejando frases que representan a la perfección el espíritu de este espacio, indispensables para alguien que profesa devoción por el periodismo deportivo...

-'La formación periodística no pasa por la facultad, sino que pasa por uno mismo.' (C.M.)
-'Periodista no es el que trabaja en un medio de comunicación sino aquel que intenta contar la realidad que ve.' (C.M.)
-'Existe muchísima gente a la que nos gusta no sólo el fútbol.'  (A.E.)
-'Soy un fanático de todos los deportes, pero ese momento de intensidad que precede a un súper combate de boxeo no lo he visto en ningún otro deporte.' (J.U.)


Aprendiendo de ellos y con la pasión intacta gracias a la vocación, la información deportiva con acordes del séptimo arte siguió saliendo cada semana en Los Lunes Del Imparcial, una sección que hoy hace su última entrega de la temporada, a modo de despedida, justo cuando Stephen Curry y sus Warriors continúan la resaca de campeones en casa, Leo Messi sigue en activo desde su continente (vaya temporada la suya), la Selección Española Femenina arrasa en el Eurobasket y se rebela -con razón- en el fútbol, el Real Madrid de baloncesto tiene más cerca completar su repóker (1-0 en la Final) y Alberto Contador llega más fino de lo previsible a un Tour de Francia que quiere hacer suyo.


La grandeza nace de pequeños comienzos y cuando hace una semana se me concedió la oportunidad de formar parte de La Sexta Deportes durante los 3 próximos meses, el primer pensamiento fue hacia este blog, un recuerdo de agradecimiento por el tiempo invertido y la oportunidad de trasmitir parte de lo que creo que es necesario en el periodismo deportivo actual.

Salvador Dalí, en referencia a la Vuelta Ciclista más prestigiosa del mundo y dejando entrever su afición al ciclismo dijo una vez -'Cuando las bicicletas llegan a París se termina el verano'- Ahora, teniendo en cuenta mi afición por el deporte y la oportunidad de trabajo tan esperada tras muchos años de esfuerzo, me veo en la obligación de parafrasear al artista tomando el concepto de 'verano' en su acepción más relativa, porque cuando las bicicletas lleguen a Paris, mi verano ya habrá comenzado, y lo que espero es que no termine nunca...

Sed felices y hasta la próxima.

domingo, 14 de junio de 2015

EL TRUCO FINAL


Una posesión faltaba por disputarse en el Palau Blaugrana cuando Juan Carlos Navarro -inédito hasta entonces- decidió aparecer para desempatar la mejor eliminatoria que se recuerda en el baloncesto español desde aquel triple agónico de Alberto Herreros en Vitoria. 

15 lanzamientos consecutivos llevaba fallados la bomba desde la línea de tres, pero ni por esas. Si su muñeca no ha temblado en 19 años sobre el parqué, tampoco lo iba a hacer a la hora de apear del camino a un brillantísimo Unicaja y meter al Barça en la final. 
Habrá clásico y también morbo, porque el Real Madrid ya vislumbra la posibilidad de reunir la tercera copa del año en sus vitrinas...


También en Barcelona, a 30 kilómetros del multiusos blaugrana, el circuito de Montmeló acogió su cita correspondiente con el Mundial de Motociclismo. Marc Márquez prometía lucha y espectáculo, pero la sorpresiva pole de la suzuki de Aleix Esparagaró ya nos anticipaba que las cosas no iban a seguir un curso normal. Y efectivamente así fue... La ansiedad, el riesgo y quién sabe si los 50ºC del asfalto hicieron que el actual campeón del mundo cayera a la arena de 'su trazado', precisamente cuando perseguía a Jorge Lorenzo, el auténtico martillo del Gran Premio y el artífice, junto a su excelencia Valentino Rossi, de un fin de semana Yamaha. 

Sin duda el pilotaje cerebral de ambos les puede llevar a lo más alto del cajón a final de temporada. La realidad es que de momento un sólo punto les separa y no tienen rival (la honda de Pedrosa llegó a 15 segundos).


Sin abandonar las motos pero sí cambiando de categoría, Danny Kent engañó magistralmente a propios y extraños en la carrera de Moto3. El piloto inglés encaró sexto la última vuelta en Montmeló para pasar a ser primero tras la última curva, todo en un instante brillante y 'a una mano'. El líder del Mundial demostró quién manda en el octavo de litro y justificó las bonitas pugnas en grupo que ofrece esta cilindrada.


Con respecto a Moto2 y ante la pasada de frenada del número 1 Tito Rabat cuando restaban tan sólo 4 curvas y lideraba la contienda (dura pugna junto a Rins y Zarco con victoria de este último), todos los aficionados a este deporte seguían con la mente puesta en el documental emitido antes de comenzar la retransmisión. La Última Vuelta ayudó a rememorar -o conocer- de una forma muy emotiva la primera rivalidad española en un mundial. Los guerreros eran Sito Pons y Joan Garriga. Un duelo por la corona cuando 250 era 250, cuando 'Ducados' no estaba prohibido en el mono y, fundamentalmente, cuando la electrónica no superaba al talento. Pieza altamente recomendable...


Y por último, mientras los acérrimos seguidores del deporte ya nos preparábamos para cerrar la semana y observar los inminetes concursos de Lebron James, Stephen Curry, Vero Boquete, Leo Messi, Alba Torrens y compañía, hubo dos invitados inesperados que decidieron hacer El Truco Final y resurgir de sus cenizas como en el aclamado filme de Christopher Nolan.

Una institución histórica llamada Real Zaragoza y su majestad Don Rafael Nadal decidieron aparecer entre Mundiales, Finales y Europeos, justo cuando nadie se acordaba de sus concursos, para demostrar dónde radica la esencia del juego.


El espíritu de equipo grande que siempre ha perdurado entre los aficionados del equipo maño, no fue sólo lo que les permitió acceder in extremis al playoff de ascenso a Primera División, sino que una vez inmersos, tras sucumbir 0-3 en La Romareda ante el Girona en la ida de la primera semifinal, es lo que ha posibilitado realizar una machada histórica en Montilivi, ganando 1-4 al equipo que terminó tercero la Liga Adelante y dando la vuelta a un resultado de una forma que nadie, salvo ellos, creía posible. Mentalidad ganadora en estado puro...


La otra aparición estelar fue la que hizo el mejor deportista español de la historia, Rafa Nadal. El tenista balear eligió la siempre elegante hierba del Weissenhof Tennis Club de Stuttgart para batir en la final del torneo al serbio Viktor Troicki (7-6 y 6-3) y volver a sentirse vencedor, cosechando así el título número 66 de su carrera. Una victoria balsámica que sin duda refuerza las esperanzas de sus infinitos fans ante el momento más difícil de Nadal, del mismo modo que nos recuerda cuál fue siempre la piedra angular en su juego: Una mente eternamente infranqueable...

lunes, 1 de junio de 2015

ESTUDIOS FÍLMICOS EN EL DEPORTE


Como si del guión que aplicó al cine Alfred Hitchcock en Vértigo se tratara, durante los dos años pasados Leo Messi estuvo engañando a todos los espectadores del fútbol fingiendo su muerte. Sus seguidores incondicionales se impregnaban del vértigo que producía ver el 'ocaso' de la carrera del ídolo desde lo más alto de su nivel. Pero como pasara con el personaje interpretado por Kim Novak en la que para muchos es la mejor película de la historia, el pelusa esta temporada 'resucitó' de entre los muertos para seguir alargando su trayectoria sobrehumana.


No fueron Neuer ni el Bayern sus víctimas el pasado fin de semana, esta vez el damnificado fue nuevamente el Athletic Club de Bilbao que, preso de unos recuerdos fatales en los últimos años, intentó borrarlos durante los 90 minutos reglamentarios al más puro estilo Eternal Sunshine, pero ni por esas. Lionel dictó sentencia como antaño, rebosando un lujo futbolístico al alcance de los extraterrestres.


Otro punto de encuentro para los nostálgicos fue Milán el pasado domingo. Alberto Contador volvió a disparar con la precisión de Clint Eastwood en El bueno, el feo y el malo levantando el trofeo que representaba su séptima grande -oficial-. Y es que el camino no fue nada fácil, al igual que le ocurriera al hombre sin nombre cuando es arrastrado por el desierto en el filme de Sergio Leone, el ciclista pinteño se sobrepuso de la manera que mejor sabe a las caídas, la dislocación de su hombro y las dudas sobre su bici, tirando y tirando, destilando garra, coraje y puro talento.


Dos acontecimientos completaron un fin de semana estrella en cuanto al deporte se refiere. El Barça de balonmano levantó su novena Copa de Europa con Nikola Karabatic como mejor coleccionista de trofeos, y por último, Jorge Lorenzo encadenó su tercera victoria consecutiva en Mugello, evidenciando que aquel triunfo en Jerez de hace un mes actuó como bálsamo redentor, del mismo modo que para Agustín lo fue El Sur en aquella prodigiosa cinta de Victor Erice. Al fin y al cabo este Mundial está lleno de claroscuros y contrastes, y si no que se lo pregunten a Marc Márquez...